147 noches en vela

No me llore, muchacho.
No, no sé por qué llora,
pero, sea lo que sea,
seguro que no es importante.

Me dirá usted que la quería,
que era linda como un sol.
Yo tuve novia, como usted,
y era linda, sí.
Todas las mujeres son lindas como las flores.

Yo también la lloré un mar.
Pasé no una, ni dos,
sino ciento cuarenta y siete noches en vela,
y la que hizo ciento cuarenta y ocho
me levanté de la cama, me miré en el espejo,
hice recuento de mis posesiones y huí.

Huí de aquella habitación que se me caía en las venas.
Me llevé un pijama,
un corazón maltrecho
una carta de despido
y estas ojeras que aún conservo.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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