3,5 millones de viviendas vacías. Un mapa

Leo en Internet y veo en todos los medios que el gremio de constructores pide una especie de Plan Renove (o PIVE, o como queramos llamarlo) para el sector del ladrillo, igual que se ha hecho con el de las cuatro ruedas. Piden, entre otras cosas, que se dé salida a un stock de 650.000 viviendas invirtiendo más de 9.000 millones de euros. Evidentemente, toda iniciativa destinada a reducir el paro y reactivar la economía tal y como está planteado el sistema es de aplaudir pero, como dirían Les Luthiers, creo que están razonando fuera de tiesto.

Me voy a explicar. En primer lugar, me parece una temeridad fiar la prosperidad de un país a su voracidad constructora. Recuerdo aquí que, entre 2002 y 2008, se pusieron en el mercado 4 MILLONES DE VIVIENDAS NUEVAS (4.025.804 para ser exactos, según el Ministerio de la Vivienda), y que en ese tiempo se concedieron 7,5 MILLONES DE HIPOTECAS por un valor de 923.000 MILLONES DE EUROS.

Los números dicen con esto que 7,5 millones de familias (más las de los años adyacentes) están fuera del mercado y que, en el mejor de los casos, tardarán de diez a veinte años en volver a él, suponiendo que quieran embarcarse de nuevo en un embolado semejante.

Por otro lado, y como reza el título de estas líneas, el censo de viviendas de 2011 publicado hace muy poco por el INE arroja un dato escalofriante: 3,44 millones de viviendas vacías, nuevas y de segunda mano, en todo el territorio nacional. Ya he publicado otras veces el mapa del desastre, pero voy a permitirme mostrarlo de nuevo:

Viviendas vacías 2013 INE

Ciudades grandes, como puede serlo Barcelona, tienen casi 90.000 viviendas vacías. Pero es que Madrid tiene más de 150.000. No me gusta echar jarros de agua fría sobre nadie, pero este es un problema muy grande, y puede que nos lleve una década entera solucionarlo, quizá más, porque los datos de viviendas vacías no han hecho sino aumentar. En 1991, las viviendas vacías eran casi 2,5 millones, y algo más de 3 en 2001, así que vayamos pensando en medidas de verdadero calado como el fomento del alquiler, la rehabilitación, la incorporación de energías renovables, las certificaciones energéticas… Si de lo que se trata es de generar empleo, hagámoslo en pequeñas cosas que añadan valor al parque actual de viviendas, que es de más de 25 MILLONES DE INMUEBLES (más que suficientes para los 47 millones de españoles).

Aparte de lo ya explicado, las medidas que propone el gremio van a chocar frontalmente con la escasa (por no decir nula) cultura de mantenimiento de los españoles. No es bueno pretender obligar por ley a que la gente mantenga en buen estado su vivienda porque la gente no tiene interiorizada esa costumbre; sólo hay que darse una vuelta por cualquier portal de venta de pisos y ver las fotos. De auténtica pena en muchos casos.

Además, en Catalunya hace poco que se ha convertido en obligatoria la Inspección Técnica del Edificio, y la verdad es que los resultados no son demasiado esperanzadores. Obligar a pagar para que vengan a decirte cómo está tu vivienda ya es difícil, pero es que se ha empezado, como es normal, por los edificios más antiguos, que son los que están peor y los que habita la gente más humilde. Dos variables que, unidas a la crisis, hacen del empeño de mejora una pura quimera.

Mención aparte merece la economía sumergida. Con la actividad del sector por los suelos, con un IVA del 21% que hay que pagar de más, y con la obligación de pagarlo trimestralmente cobres o no la factura, ¿alguien cree que el pobre autónomo ahogado va a salir del armario fiscalmente hablando? No levanten todos la mano a la vez que no puedo contarlos…

Me gusta ver que se pide más racionalidad a la hora de gestionar el suelo disponible. Lástima que llegue con una década de retraso, porque nos habríamos evitado el empacho ladrillero…

Todas estas medidas están muy bien, pero me van a permitir que exponga aquí brevemente mi propia lista:

  1. Gestión técnica del suelo. El urbanismo es una disciplina compleja, y es por ello que los planes urbanísticos los elaboran arquitectos. ¿Dejaría usted que le operase un peluquero? Pues un político sin conocimientos en la materia no debería encargarse de tomar decisiones, ni un secretario de firmarlas por encima de los técnicos.
  2. Reducción del IVA, y cobro por ley únicamente tras el cobro de la factura. Si queremos que la economía sumergida salga a la superficie, es preferible cobrar un poco menos y hacer que a la gente no le entren dudas.
  3. Derogación inmediata de la nueva Ley de Costas. Dejar que se construya a 20 metros de la línea de costa es directamente un suicidio. El terreno costero es inestable, difícil de cimentar, y el mar no deja de ser una fuerza de la naturaleza que no podemos controlar. ¿Recuerdan la tragedia del camping de Biescas? 90 muertos por permitir que el camping estuviese en el camino de una torrentera. Luego no nos lamentemos porque el mar se lleva las viviendas… y a los que viven dentro.
  4. Derogación de la Ley de Costas. No, no me repito. Aparte de lo dicho antes, está la cuestión medio ambiental. Si España es un lugar reconocido turísticamente, es por su belleza natural. Joderla con bloques de ladrillo de veinte y veinticinco plantas de altura es condenar al país a perder una riqueza incalculable. En Barcelona no teníamos playa hasta los Juegos del 92. Luego descubrimos lo bueno que era; con el Fórum del 2004 empezaron a crecer rascacielos en la costa como setas, y lo mandamos todo de nuevo a rodar. Y luego está Benidorm, con mis respetos a los alicantinos. ¿De verdad queremos eso para el futuro?
  5. Reorientación profesional de las empresas del sector. Construir grandes bloques de viviendas a patadas es algo que sólo se volverá a dar dentro de quince o veinte años. No hay mercado, es sencillo. Por lo tanto, hay que dedicarse a cosas más pequeñas y más orientadas al mantenimiento.
  6. Menor dependencia de los bancos. Pedir dinero nunca es buena cosa, pero si se pide mucho aún es peor. Y muchas de las grandes obras de los últimos años se han hecho enteramente con dinero prestado. Eso hace que cualquier tropezón, por pequeño que sea, se convierta en un problema. Y si ese modo de hacer las cosas se convierte en una costumbre, nos vemos con una deuda privada de más del doble de la producción de riqueza del país, a la que hay que sumar la del Estado, que equivale a otro año entero. No hay quien pueda con semejante losa, y por eso estamos como estamos.
  7. Apuesta decidida por el ahorro energético. Ello supone, entre otras cosas, apostar de nuevo por las energías renovables. Si tenemos que comprar todo el combustible que consumimos, no podremos levantar cabeza. Y España tiene una enorme riqueza en horas de sol. ¿A quién le interesa que esto no salga adelante? Que cada uno responda por su cuenta. Lo que sí está claro es que estamos perdiendo un tren en el que nos podemos posicionar con gran ventaja de cara al futuro, porque el petróleo cada vez es más caro de conseguir. Si nosotros, que tenemos sol y viento, no los aprovechamos, vendrán otros a hacerlo. Y entonces nos quejaremos de que nos lo roban…

A modo de conclusión, creo que necesitamos cambiar de verdad. Y esto no se hace únicamente con leyes ni con ayudas económicas que al final hemos de pagar entre todos. Hemos de salir con iniciativa, con creatividad y con un poco de empuje. Si hemos de esperar que vengan a salvarnos, ya estamos listos.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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2 Responses

  1. 22/07/2013

    […] hace la especie humana, pero si no se saben presentar pueden llegar a ser un verdadero peñazo. En artículos anteriores he hablado acerca de las viviendas vacías en España en 2011 según el Instituto Nacional de […]

  2. 06/10/2014

    […] hace la especie humana, pero si no se saben presentar pueden llegar a ser un verdadero peñazo. En artículos anteriores he hablado acerca de las viviendas vacías en España en 2011 según el Instituto Nacional de […]

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