Cien palmos

Noches de hospital.

Días sin reloj.

Tardes en blanco.

 

La vida fluye tras el cristal.

A veces – demasiadas – se atasca.

Cada célula de ese mar vive, respira, se apresura.

Cada una reniega, maldice, repudia.

Todas se conocen y a la vez se ignoran.

Se ven. Se reconocen. Se olvidan.

 

A cien palmos de distancia de cualquier parte,

todo se ve de otra manera.

Todos tienen prisa – para ir a dónde -.

Todos se llenan de estrés – para hacer qué -.

Todos cargan con preocupaciones – por pendejadas -.

A cien palmos de distancia de cualquier parte,

¿quién presta atención a esas cosas?

 

Pero,

en cambio,

ve uno que el color del cielo es un poco más gris,

o un poco más azul.

Hay más aviones en el aire.

(eso es que hoy es viernes)

Ese coche gris se salta por cuarta vez un semáforo.

El mismo coche gris pasa de vuelta.

(entonces es hora de comer)

La obra de la esquina está parada,

como un día de cada tres.

Hoy hace viento.

La niebla baja un poco más tarde que ayer.

El sol tarda en salir.

Los árboles tienen menos hojas.

 

En eso se fija uno cuando el tiempo corre sin ganas.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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