Contraste

Nunca se dice te quiero demasiadas veces.

No hubo suficientes horas.

A fe que no fueron pocas – será por eso que duele más.

 

Desde las noches de guardia las palabras se esfumaron.

Con el tiempo la palabra devino llanto.

El llanto un mar, el mar tsunami, el tsunami resaca, la resaca vacío,

el vacío un cráter en el alma.

 

Tras las grietas del alma resurgió la palabra, a veces poderosa, a veces susurro,

pero el cráter no mengua ni menguará.

Quedará como agrio recordatorio de tu ausencia

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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