De hombres, de idiotas… y de hombres idiotas

Uno ya no sabe qué cara poner cuando abre el diario o enciende la televisión para escuchar las noticias.

Uno ya no sabe si le toman el pelo de verdad, si le toman el pelo cuando le hacen creer que le están tomando el pelo o es que todos somos así de idiotas.

Dice Risto Mejide en su libro Annoyomics que, si juntas a muchos idiotas, tendrá una masa de gente idiota. Que, si les preguntas sobre cualquier tema, el resultado es una encuesta. Y que, si usas muchas urnas para hacerlo, obtendrás una democracia. Pero se le olvidó decir que, cuando le das poder a unos cuantos de esos idiotas, obtienes un partido político.

Porque sólo puede hablarse de idiotas cuando tratamos con personas que tienen durante veinte años a alguien que cuida de la caja y no se enteran de que se lleva el dinero a carretadas al extranjero.

Sólo puede tratarse de idiota a alguien que espera que, diciendo cuatro frases hechas con un fondo bonito, desactive una bomba de relojería que se lleve al país entero por delante.

Sólo puede uno llamar idiota a quien cree que puede decir que no todos somos iguales y esperar que nadie le pida explicaciones por ello.

Sólo se puede tratar de idiotez restregar la mierda por la cara de los demás y pensar que nadie va a recordar la que tapa la nuestra.

Y por último, y lo más indignante de todo: sólo puede uno llamarse a sí mismo idiota cuando ve que pasan todas estas cosas y se queda sentado esperando a que se resuelvan solas.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: