Euforia deportiva, depresión económica

Últimamente, las selecciones deportivas españolas están haciendo verdaderos estragos a nivel mundial. Tres títulos seguidos en fútbol, dos medallas casi seguidas en baloncesto, el mundial de balonmano ayer mismo… Por lo visto, hemos dejado de ser un país de segunda categoría en cuestiones de palmarés.

Y esto puede convertirse en un peligro si cae en malas bocas. Porque, como en otro tiempo, quienes crean opinión corren el riesgo de abocarnos a otra depresión colectiva haciéndonos creer que lo que de verdad cuenta es ser los más guapos, los más listos y los más fuertes.

Me viene a la memoria el especial de Nochevieja de TVE en el que, parodiando el ‘Aquí no hay playa’ de The Refrescos, nos decían con toda la mala uva del mundo que daba igual que los demás tuviesen mejores carreteras, mejor sistema sanitario, bancos más solventes… porque, a la hora de medir fuerzas deportivas, ganamos nosotros.

No seré yo quien arroje jarros de agua fría sobre los que celebren otra victoria, porque a mí también me gustan las victorias (y más si son al lado de casa), pero haríamos un muy flaco favor a nuestro ánimo si creyésemos que con ganar un mundial más o menos lo solucionamos todo. Y no es verdad.

Ya pasó con el Mundial de Sudáfrica de 2010, y temo que vuelva a pasar con el de balonmano. Quienes gobiernan (y quienes les sostienen la silla) gritarán hasta la saciedad que en Barcelona la gente gritaba ‘campeones, campeones’, olvidando que la mitad de esos campeones son catalanes, como en el caso del fútbol. Y que también por eso la gente los corea.

Quienes gobiernan (y quienes les sostienen la silla) volverán a sacar pecho en las conferencias de jefes de gobierno creyendo que esto es un juego de niños, y luego se encontrarán con que Alemania nos dice que espabilemos igual que hacen ellos, que Argentina sigue sin devolver YPF y que igual algún otro país del Cono Sur nos echa a patadas porque, aunque deportivamente hayamos pasado a ser un país de primera, políticamente hemos pasado a ser un país de segunda.

Y eso no lo remedian unas pocas medallas en deporte.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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