Evolución de la vivienda desocupada en España. Gráficas nacionales

A mediados de 2013, el Instituto Nacional de Estadística publicó en su web el censo español de viviendas. Como datos interesantes, figuran los datos de viviendas desocupadas en todo el territorio, pero se puede saber prácticamente cualquier cosa: número de plantas, año de construcción, tipo de instalaciones… Para este artículo, y para los siguientes, pondremos el foco en las viviendas desocupadas a lo largo del último siglo, una tarea titánica para la que cuento con un medio de expresión que los habituales del blog ya conocerán.

Los datos de 2011 abarcan, al menos hasta la fecha, todos los municipios con una población superior a los 2.000 habitantes (aproximadamente 2.300 en total), lo que da una idea de la complejidad de cualquier análisis. Y, si retrocedemos en el tiempo desde 2001 hasta 1900, primer año del que se disponen datos, estas tablas se extienden a todos los municipios del Estado, lo que supone más de 8.100 cifras por año.

Un trabajo hercúleo, no. Lo siguiente.

Este primer artículo, y seguramente los siguientes, va a ser obligatoriamente largo, porque en primer lugar presentaremos los datos de 2011 en una gráfica global para España con algunos números gruesos, y luego analizaremos la evolución desde 1900 para hacer patente, de una banda, el ascenso imparable del ladrillo vacío y, del otro, su desplazamiento hacia la costa mediterránea.

Aunque, pensándolo mejor, quizá sea más ilustrativo que empecemos con un vídeo que muestre esta evolución de manera dinámica. Pido disculpas si las cifras globales no se aprecian en las gráficas, pero he sido incapaz de lograrlo con los medios de los que dispongo. De todas maneras, y para tranquilidad de todos, diré que las magnitudes para cada año son correctas, aunque la diferencia entre 1900 y 2011 sea de 1 a 12 aproximadamente. Y a pesar de que los datos de 2011 sólo abarcan, como he dicho, los municipios de más de 2.000 habitantes, lo que reduce el detalle a algo más de una cuarta parte.

Vamos a ver ese vídeo…

Como puede verse, los datos muestran una clara tendencia a que el stock de viviendas vacías se acumule, por un lado, en la capital del Estado, Madrid. Por otro, en toda la costa mediterránea. Y por un tercero, en la costa atlántica gallega. La evolución se puede ver en estos gráficos:

Gráfica de viviendas desocupadas en 1900

Gráfica de viviendas desocupadas en 1900. 277.546 sobre un total de 1.068.397

Aquí podemos ver que existen cuatro grandes áreas de stock:

  1. Madrid
  2. Costa mediterránea hasta Alicante
  3. Costa del Cantábrico
  4. Valle del Ebro (junto a la zona anterior)
Datos correspondientes a 1970. 1.594.914 viviendas desocupadas sobre un total de 9.593.788

Datos correspondientes a 1970. 1.594.914 viviendas desocupadas sobre un total de 9.593.788

Estos son los datos de 1970. Vemos que el número de viviendas existentes se multiplica por 9 y las desocupadas por 5. Pero ya se aprecia un importante cambio en la tendencia. Estas son las zonas que concentran más stock:

  1. Madrid
  2. Barcelona y su área de influencia
  3. Comunidad Valenciana

Aparte de estas tres grandes zonas, comienza a tomar cuerpo el valle del Guadalquivir y la costa andaluza, especialmente por las segundas residencias (algo que empieza a hacerse patente en general en las zonas costeras a partir de los años 50 y sobre todo los 60). Y un fenómeno curioso: las capitales de provincias comienzan a aparecer con fuerza en el mapa.

¿Quieren ver cuál era la situación en mitad de la burbuja? Veamos los datos de 2001:

Datos correspondientes a 2001. Viviendas desocupadas: 3.091.596. Viviendas totales: 21.033.759

Datos correspondientes a 2001. Viviendas desocupadas: 3.091.596. Viviendas totales: 21.033.759

Como vemos, tanto la cifra de viviendas totales como la de viviendas desocupadas se han doblado en tan sólo 30 años. Estos eran los principales puntos de stock de viviendas:

  1. Madrid
  2. Costa mediterránea desde la frontera francesa hasta el límite entre Alicante y Murcia
  3. Costa del Sol y valle del Guadalquivir

Vemos que acentúa la tendencia que ya apuntaban los datos de 1970 que hemos visto más arriba. Pero existe un fenómeno curioso: la costa mediterránea, cada vez más trufada de segundas residencias, adquiere una mayor relevancia, y de una manera más extensiva.

También se atisban otros dos puntos realmente curiosos: las capitales de provincias siguen creciendo en importancia, y la costa cantábrica se empieza a ver de nuevo en el mapa, pero dividida en dos grandes grupos: a la izquierda, la costa gallega, especialmente la alántica, y a la derecha la costa vasca, aunque con menor entidad.

Y esta es la situación a finales de 2011; verá el lector que la gráfica es bastante menos densa, y es que los datos que ha publicado hasta la fecha el Instituto Nacional de Estadística sólo abarcan en detalle los municipios de más de 2.000 habitantes. De todas maneras, y como dato curioso, diré que la suma de todos ellos, unos 2.300 en total, es casi igual a la censada para los más de 8.100 municipios españoles en 2001. Ahí es nada.

Esta es la gráfica:

Datos de 2011. Viviendas desocupadas: 3.443.365 sobre un total de 25.837.108

Datos de 2011. Viviendas desocupadas: 3.443.365, sobre un total de 25.837.108

Vemos que las tendencias apuntadas en 2001 se han acentuado. Las zonas con mayor stock de viviendas desocupadas son:

  1. Madrid
  2. Costa mediterránea, casi sin interrupción desde La Jonquera hasta Algeciras
  3. Costa atlántica gallega

Hay algunos focos secundarios, pero no por ello menos demoledores.

  1. El valle del Ebro se ha desdibujado bastante, lo que quizá pueda dar a entender una pérdida de importancia estratégica en el conjunto del Estado
  2. La costa vasca ha aparecido de nuevo, pero con una fuerza bastante menor, lo que quizá da a entender que allí la burbuja ha sido menor
  3. El valle del Guadalquivir se dibuja con gran claridad, más que en 2001, lo que da a entender que allí se ha construido más de la cuenta

El detalle de los datos puede ser tan profundo como deseemos, pero los datos de vivienedas desocupadas muestran un perfil muy claro de desplazamiento de la riqueza (y de algunos de sus satélites no deseados) desde el Cantábrico hacia el Mediterráneo este y sur. Esto es especialmente evidente si vemos lo que ha sucedido con el valle del Ebro, mucho más marcado a principios del siglo XX, mientras que en el siglo XXI adquiere más notoriedad el valle del Guadalquivir.

En próximos artículos, desgranaremos en este blog las tendencias en cada Comunidad Autónoma.

Andres Castro

ANDRÉS CASTRO

Escritor especializado en temas de marketing y emprendeduría. Colabora en Kenaria en la sección “Siguiente nivel

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