La ley de la gravedad (todo lo que sube, termina por bajar)

Allá por el año 1687, un tal Isaac Newton publicó uno de los libros seminales de la ciencia universal. Entre otras maravillas, enunciaba lo que luego se terminó conociendo como ley de gravitación universal. Esta ley venía a decir que la atracción entre dos cuerpos estaba en función de sus respectivas masas y de la distancia entre ambos.

Para el caso de nuestro amado planeta, nos encontramos con que la fuerza de atracción que ejerce éste sobre cualquier cuerpo es tan grande que nos mantiene ‘atados’ a él. Es lo que se conoce como fuerza gravitatoria, y en el lenguaje coloquial se traduce en aquella frase tan maravillosa que dice que todo lo que sube termina por bajar.

Todo.

Remarco la palabra porque, durante algunos años, mucha gente, entre ellos algunos promotores, creyó que esa ley no iba con ellos. Es normal; viendo las cifras de crecimiento casi exponencial de los precios y la facilidad con que los billetes fucsia corrían por todas partes, costaba de creer que en algún momento la tendencia fuese, no ya a cambiar, sino siquiera a ralentizarse.

Y durante un tiempo, esto fue cierto. [i] Según el portal idealista.com, el sitio web de referencia para la compra y venta de viviendas en España, los incrementos de precios rondaron el 7% en un solo trimestre en la ciudad de Barcelona a principios de 2002.

Eso es mucho.

En esa época, un piso de 3 dormitorios costaba, como promedio, unos 177.000 euros en la ciudad de Barcelona, y ello le suponía a una persona promedio un esfuerzo de más de 10 años de sueldo.

Eso es mucho…

En el caso de la ciudad de Madrid, ese incremento fue del 5% de promedio; el mismo piso de 3 dormitorios costaba unos 215.000 euros y el esfuerzo era de 11 años.

No está mal, ¿verdad? En el año 2003, los incrementos se suavizaron hasta un 3,3% en Barcelona y un 4,1% en Madrid en un trimestre, pero, si examinamos la variación anual, veremos que en Barcelona los precios subieron ¡un 16%! Pero no es el mayor incremento: al año siguiente, este incremento fue ¡del 18,3%! Entre los dos años, y corrigiendo las desviaciones estadísticas habituales, vemos que en la ciudad de Barcelona, en dos años, los precios ¡subieron de promedio un 37%!

Eso no es mucho; es muchísimo.

Pero Barcelona no es el municipio donde más subieron los precios en porcentaje. Badalona, por ejemplo, experimentó un aumento del 46,5%; Cornellà de Llobregat, un 47,9%; Terrassa, nada menos que un 53,4%. En dos años.

En la ciudad de Madrid, la subida fue bastante menor; sólo un 26% entre 2002 y 2004. Pero en los municipios de alrededor, el incremento fue también mayor. Por ejemplo: Alcalá de Henares, un 48,2%; Coslada, un 40,1%; Getafe, un 53%; Móstoles, un 42%; Torrejón de Ardoz, un 39%.

He tomado dos años al azar, pero, si revisamos las estadísticas de precios entre los años 2000 y 2006, los datos son sencillamente escalofriantes. Para muestra, algunos botones: En Barcelona ciudad, los precios se incrementaron en ese período un 234%, es decir, subieron más del doble. En Madrid, el incremento acumulado fue del 231%, casi el mismo que en Barcelona.


[i] Fuente: informes de precios publicados por el portal idealista.com

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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3 Responses

  1. Este es el problema de todos conocido, pero también ignorado cuando la cosa iba ¿bien?.
    Los bancos y los promotores se forraron, y cuando explota la burbuja, siempre nos explota a los mismos.
    Yo, ya comenté en mis círculos de allegados, que lo que deberiamos de haber hecho cuando empezó esta ¿crisis?, era plantarse ante las entidades bancarias, sacar todo nuestro dinero, y que se fueran a robar a otro sitio.
    Tomemos ejemplo de Islandia.
    Un saludo

  2. patricia bernard dice:

    y ahora, como sabemos cuál es el precio REAL de una vivienda? El mercado hace que su precio baje, ya que nadie compra, pero antes de todas esas cifras que refieres, el valor de la vivienda estaba por debajo de los precios internacionales, pero los propietarios no quieren “perder” lo que nunca tuvieron: ese precio de tasación que dio una entidad seria (Banco) pero que, hoy dia no es real, esto significa que son los propietarios los que pagan los platos rotos?

    • westroom dice:

      Muy acertado lo que comentas. Efectivamente, es el propietario quien ‘paga los platos rotos’. El motivo es que, sobre todo entre 2005 y 2007, era práctica común ‘arreglar’ la tasación para que el 80% de ese valor fuese suficiente para cubrir TODOS los gastos de la compraventa.
      Ahora, con la bajada de precios, ese mismo comprador se encuentra con unas fuertes pérdidas generadas por el mismo mercado que antes hizo subir los precios. Siento decirte que, en este sentido, los bancos no han sido todo lo serios que se les supone.
      En cuanto a tu primera pregunta, el valor de una vivienda hoy día es, aproximadamente, el mismo que tenía en 2004.

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