Palabras manipuladas: Capitalismo

Siguiendo con la serie dedicada a las palabras manipuladas, dedicaré hoy mi post a una única palabra. Eso sí, una palabra con enjundia.

Capitalismo.

La madre de todos los males, según muchos (y con no poca razón, a juzgar por cómo ha quedado la casa tras el tsunami de 2007). Haciendo memoria de anteriores posts, es significativo el cambio en la definición de muchas de las palabras que constan en el Diccionario de la Real Academia Española. 9.984, para ser exactos. Y el capitalismo es una de ellas…

Las palabras sobre la mesa

La definición que recoge en la actualidad es la siguiente: Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza. Canónica donde las haya. Aquí, los puristas podrían argumentar perfectamente que el sistema ha pasado a ser más importante que las personas. Y es totalmente cierto.

En cambio, en la edición que se está preparando se define de esta otra manera: Sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad de mercado. Y aquí es donde hay que detenerse a mirarlo todo con lupa…

Ni es lo mismo, ni es igual

Primer matiz. Un régimen económico es un término que habla de la situación de la economía de una nación en relación con sus intercambios con el exterior. De ahí, saltamos a un sistema, que es un conjunto de reglas o principios sobre una materia.

Segundo matiz. Al parecer, no es demasiado políticamente correcto recordarle a la gente que el gran protagonista del capitalismo es, como su propio nombre indica, el capital. Por ello, se cambia el foco de sitio y se coloca sobre la propiedad privada de los medios de producción, para diferenciarlo de su opuesto, el comunismo. Aunque el modelo chino se encuadra en el comunismo y todos sabemos cómo funciona…

Tercer matiz. Igual que en el anterior, no parece lo más adecuado centrar la actividad del capitalismo en la creación de riqueza, porque puede implicar (y de hecho implica) pasar por encima de las personas. En cambio, el concepto de libertad de mercado parece más inocuo, aunque en realidad es lo mismo, porque la libertad de mercado no es más que una forma de permitir la creación de riqueza.

En resumen

Si traducimos la definición actual y la propuesta a un lenguaje políticamente incorrecto, veremos que el capitalismo dejará de ser un estado económico cuyo único objetivo es el dinero para convertirse en un conjunto de normas que priman la iniciativa privada y la ley de la selva.

Demasiado real para ser tranquilizador…

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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2 Responses

  1. 22/02/2013

    […] esas palabras cuyo significado tan gentilmente modificará en breve la Real Academia de la Lengua (ver post anterior). En este caso, le dedicaremos el tiempo a dos que guardan una muy estrecha […]

  2. 26/02/2013

    […] utilizo el título de este post, generalmente es para mostrar palabras que, de alguna manera, verán modificada su definición. Sin embargo, esta vez no voy a hacerlo. Y […]

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