Qué es eso del déficit

Últimamente se lee y se ve en prensa un baile de cifras que sería divertido si no llevásemos cinco años en crisis. Me refiero al déficit del estado español en 2012. Y es que no parece que haya mucho acuerdo en torno a la desviación final de los gastos a nivel nacional. El gobierno dice que es un 6,74%; los organismos europeos dicen que es un 6,98%; y algunos organismos añaden a la cuenta el dinero usado para el rescate bancario y lo elevan así al 10%.

Repito: el baile de cifras es divertido, pero ¿qué quieren decir esos porcentajes? ¿En qué nos afecta a los ciudadanos de a pie que la cifra sea un poco más grande o un poco menos grande?

El Estado es una persona

Voy a intentar explicarlo con un ejemplo. Supongamos que el Estado es una persona como cualquiera de nosotros, y que tiene un sueldo de 1.000 euros mensuales en 14 pagas (vale, de acuerdo, en los tiempos que corren es un sueldazo, pero contengan la risa y hagan el esfuerzo de imaginarlo). Si esa persona tiene un déficit monetario, quiere decir que ha gastado más de lo que ha ganado.

Un porcentaje siempre es un número

En este ejemplo, el porcentaje de déficit indica que hemos gastado de más. ¿Cuánto? Vamos a verlo. Si tomamos el 6,98 por ciento que dice la UE y que parece que desde el gobierno han aceptado, y lo redondeamos al 7 por ciento para hacerlo todo más fácil, veremos que el 7% de 1.000 euros son 70 euros que hemos gastado de más en un mes.

Dicho de otra manera, a final de mes tenemos un descubierto en el banco de 70 euros.

Hablando en plata

Si esto sucede sólo un mes, no pasa nada. Cuando cobremos al mes siguiente, nos ponemos al día, hacemos un pequeño sacrificio y listos. Pero, ¿qué pasa si esto mismo nos sucede con cada paga que cobramos? Pues multiplicamos esos 70 euros por las 14 pagas… y el descubierto al final del año asciende a 980 euros.

Creo que empezamos a entender…

7 no es igual a 10

La cifra es dura de asimilar, pero ¿qué pasa si, en vez de ese 7 por ciento, la cifra real es un 10 por ciento? Bueno, para cada paga eso supone 100 euros de descubierto, que ya es dinero, y si lo multiplicamos por las 14 pagas… son 1.400 euros en un año.

Palabras mayores, desde luego.

Y supongo que usted ya sabe lo que pasa cuando uno tiene un descubierto de esa magnitud con su banco… suponiendo que haya conseguido llegar a ese límite. Los recibos no se pagan, el teléfono (si no se lo han cortado por falta de pago) se convierte en una pasarela por la que desfilan los acreedores reclamando lo suyo, la tarjeta de crédito se queda bloqueada sine die… en fin, no sigo porque esto es un blog sobre el mercado inmobiliario, no sobre historias de terror.

Los efectos de vivir siempre al límite

En fin, ya hemos visto que, en el mejor de los casos, estamos lidiando con un problema que nos obliga a vivir del aire durante un mes entero (más incluso si tomamos todos los datos) antes de poder pagar las deudas.

Pero este problema viene de más atrás. Concretamente, del año 2008, año en que España comenzó a acumular déficit tras déficit. ¿Y en qué se traduce todo esto? Si sigue leyendo, verá una pequeña tabla en la que he hecho unos cálculos parecidos a los que acabo de explicar.

Figura 1-1

Las cifras de déficit correspondientes a 2012 son las del gobierno, es decir, el 6,7 por ciento, pero se puede apreciar la magnitud del agujero que llevamos acumulado desde el inicio de la crisis. Si nos exigiesen ahora mismo la satisfacción de ese ‘descubierto’, tendríamos que trabajar gratis de enero a mayo y contener la respiración durante junio… y aprender a vivir del aire, por supuesto.

Los cálculos están hechos tomando un sueldo de 1.000 euros para hacerlo todo más fácil, pero si quiere usted saber exactamente lo que supondrían estos datos en su economía, lo único que tiene que hacer es sustituir la cifra final y el número de pagas si es distinto de 14, y obtendrá una traducción perfecta de lo que suponen esos porcentajes tan majos. Hecho esto, le garantizo dos cosas: la primera es que, cuando vuelva a oír hablar del déficit, sabrá perfectamente de lo que le están hablando.

La segunda, que esa noche no va a poder dormir.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

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1 Response

  1. 09/05/2013

    […] gráfico pertenece a mi anterior artículo, en el que precisamente trataba de explicar qué supone el déficit estatal para una familia con […]

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