Se puede explicar la crisis de muchas maneras… y se puede explicar que hay soluciones

Como reza el título de este artículo, existen muchas maneras de explicar la crisis actual. Se puede hacer con números fríos y desnudos, como estos:

deuda-espanola-2012-L-SD05Bp

Son números ciertos, o al menos deberían serlo. Supongamos que lo sean. ¿Nos dicen algo? Muchísimas cosas, tantas como seamos capaces de descubrir. ¿Entendemos algo? Quizá los expertos sí; el resto de los mortales (incluido un servidor), bien poco, por no decir nada.

Se puede explicar la crisis con algo más sencillo; por ejemplo, traduciendo las grandes cifras a una economía doméstica. ¿Qué pasaría si hiciésemos esto con los datos de déficit español entre 2008 y 2012? Veámoslo:

Figura 1-1

Este gráfico pertenece a mi anterior artículo, en el que precisamente trataba de explicar qué supone el déficit estatal para una familia con unos ingresos como los que aparecen en esta tabla. Y este tipo de explicaciones son las que incluyo en mi primer libro, ‘Y ahora, qué hacemos’, que sale a la venta este mes en toda España.

image

Qué tiene este libro que no tengan otros

Esta obra nació, por un lado, de la frustración de ver que la construcción de viviendas ha sido una enorme oportunidad desaprovechada para España. Los motivos son los siguientes:

  • Hemos construido cinco millones de viviendas en muy poco tiempo, de modo caótico y a unos precios en muchos casos fuera del alcance de buena parte del mercado potencial.
  • Los bancos y cajas españoles han concedido más de ocho millones de hipotecas en la última década, muchas de ellas en unas condiciones leoninas que lastran las economías domésticas y las sitúan al borde del precipicio.
  • La deuda privada (la suya, la mía y la de nuestros parientes y vecinos) es más del doble de lo que produce todo el país en un año. Eso quiere decir que, para pagarla, España debería pasarse todo lo que queda 2013 más 2014 y 2015 viviendo del aire para saldarla. Y aún queda la deuda pública, que es casi un año entero extra.

El otro motivo que me ha llevado a escribir este libro es el que mostraba al principio del artículo: las explicaciones, en el mejor de los casos, son incompletas. Es difícil dedicarle tiempo y esfuerzo a una cascada de noticias diarias, así que, siendo benevolentes con quienes nos suministran la información, han de filtrarla y comprimirla en boletines informativos de unos pocos minutos o en diarios de unas pocas páginas.

Pero la información existe, y lo más sorprendente es que la mayor parte es pública. En el Instituto Nacional de Estadística disponen de los datos de todas las viviendas vacías que existían en España a finales de 2011. Sólo es cuestión de paciencia y de un poco de tiempo elaborar un mapa como este, en el que aparecen a escala las viviendas vacías en los municipios de más de 2.000 habitantes:

Viviendas vacías 2013 INE

La cantidad de información que dan gráficos como este es mucho mayor que la de unos números puestos en tablas. No es necesario ser un experto en el sector para ver que la capital del Estado y la costa mediterránea concentran buena parte de las viviendas vacías en la actualidad. A partir de aquí, se pueden hacer tantos estudios e interpretaciones como se quieran. ¿Por qué? Pues porque la información está estructurada y se presenta de manera comprensible.

¿Quieren otro ejemplo de información accesible? Hasta no hace mucho, en este enlace se podían encontrar todos los proyectos que obtuvieron fondos del Plan E; sin embargo, la información sigue siendo pública, aunque el enlace es este otro. Los datos están un poco más estructurados, y lo único que se encuentra es una serie de PDF con los proyectos aprobados, pero es más que suficiente para mostrar que todos podemos saber más de lo que nos cuentan.

Una sorpresa final

Todo esto puede estar muy bien, pero si me limitase a mostrar todo lo que hemos hecho mal, no me diferenciaría mucho de los cientos de novedades que se publican al respecto. Por ello, buena parte del libro está destinado a explicar qué se puede hacer para salir del atolladero:

  • Si usted tiene un negocio y necesita financiación, sepa que el banco no es su único recurso.
  • Si su hipoteca le asfixia, sepa cómo funciona la ley hipotecaria actual y qué posibilidades tiene de negociar con el banco.
  • Si quiere comprar vivienda, los precios comienzan a ser los adecuados. Tras 14 años trabajando en el sector, puedo decirle qué necesita tener en cuenta para elegir lo que más le conviene.
  • Si lo que necesita es vender, sepa que es un proceso que no puede hacerse de cualquier manera. También hay lugar para ello.

En resumen

He escrito ‘Y ahora, qué hacemos’ para explicar la crisis de una manera sencilla, para dar al lector claves que le permitan entender qué es lo que ha fallado. Y, finalmente, para que tenga respuestas e ideas con las que salir del pozo.

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: