Viviendas con matrícula

Artículo publicado en El Periódico, 14/02/2011 – Fede Cedó. Mataró

Nunca antes un bloque de pisos sociales en Catalunya había obtenido un galardón similar en los Premios de Eficiencia Energética Isover 2011. Lo ha conseguido Lluís Grau, un arquitecto innovador en técnicas de eficiencia energética incorporadas a una promoción de viviendas públicas que ha construido el Ayuntamiento de Mataró a través de la empresa municipal PUMSA para la bolsa de alquiler para jóvenes. Una construcción que les ha valido la consideración de proyecto europeo más innovador y creativo. Se trata de siete viviendas de protección oficial en la calle Meléndez Valdés de la capital del Maresme que están a punto de ser estrenadas. Se trata sin duda de un modelo de arquitectura sostenible de calidad que por su diseño y singularidad ha obtenido la calificación energética de Clase A, según el Código Técnico de Edificación. En otras palabras «la matrícula de honor en vivienda sostenible», admite Grau, la máxima puntuación que concede la Generalitat a los edificios que ahorran energía.

Para su diseño el arquitecto se ha basado en tres premisas básicas: «el uso de las energías renovables, el ahorro de agua y garantizar la salud de los usuarios». Por primera vez un bloque de pisos aprovecha la energía geotérmica para dotar los habitáculos de un sistema de calefacción y enfriamiento. Un sistema que recoge la energía calorífica contenida en el subsuelo, «por lo que hemos tenido que perforar 100 metros para insertar el circuito cerrado que capta la temperatura de la tierra para obtener agua caliente o para producir frío o calor» que después cada vivienda regula de la manera habitual, con termostatos.

 

Placas de difusores

La bomba geotérmica aplicada a un bloque de viviendas es una de las principales novedades de la promoción pública de Mataró. «La bomba permite un rendimiento de 4,5», explica el arquitecto, lo que significa que «de cada kilovatio (kw) por hora que consume de la red eléctrica, en el edificio entran más de 4,5 kw en forma de agua caliente o climatización». En cuanto a las energías renovables, la climatización está centralizada y distribuye el frío o el calor mediante unas placas de difusores radiantes de agua que están colgados de los techos. Las viviendas también disponen de un sistema de tratamiento de aguas grises que recoge el agua de las duchas y los lavaderos de todas las viviendas para ser reutilizada para fregar o de carga en los inodoros.

En paralelo, el agua de red «pasa a través de filtros descalcificadores» antes de ser repartida por todo el edificio. Los grifos, además, incorporan un limitador de flujos que ahorra un 40% de agua. Las cisternas son de doble carga y la lavandería comunitaria garantiza que «el consumo de agua baje a 60 litros por persona y día» cuando la media catalana está en 150 litros excepto en situaciones límite de sequía «que en Barcelona llegó hasta 128 litros por persona». En paralelo, a las aguas grises purificadas con un sistema de depuración por ozono, se suman el 80% de las pluviales.

 

La salud, lo primero

Si el edificio ha recibido el reconocimiento europeo ha sido sin duda por los sistemas que velan por la salud de los usuarios. Hay instalados controles domotizados de CO2 que controlan constantemente los niveles y activan «renovaciones de aire hasta recuperar el nivel de confort» y en las habitaciones, un sistema de interrupción eléctrica impide radiaciones electromagnéticas de los interruptores en la cabecera de la cama a 220V. «Es un desconectador de red activa que la deja a 6V» y elimina el campo electromagnético. Como aislante acústico, entre pared y pared hay una fina lámina de un milímetro de plomo.

Todo un detalle de innovación que presupone un alto incremento de los costes, un extremo que Lluís Grau desmiente y calcula que «incluyendo las seis perforaciones para la geotermia, el coste de construcción está en 825 euros el metro cuadrado».

El ahorro de vivir en un piso sostenible como el de Mataró es «increíble», apunta el arquitecto, ya que no hay gas, ni consumos de mínimos, y pueden contratar el mínimo de electricidad ya que no hay aire acondicionado y la iluminación natural «obtenida a través de conductos solares cenitales» ahorra electricidad.

 

 

SIMÓN CASAS

Fundador del sitio web Kenaria, donde comparte su experiencia como escritor y ayuda a otras personas a dar forma a sus historias. Su último libro, co-escrito con el coach financiero Israel Pardo, se titula “Gana el juego del dinero”.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: